{"id":1726,"date":"2013-10-19T00:00:00","date_gmt":"2013-10-19T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/isp2-sfe.infd.edu.ar\/sitio\/la-ilusion-de-educar\/"},"modified":"2013-10-19T00:00:00","modified_gmt":"2013-10-19T00:00:00","slug":"la-ilusion-de-educar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/isp2-sfe.infd.edu.ar\/sitio\/la-ilusion-de-educar\/","title":{"rendered":"La ilusi\u00f3n de educar"},"content":{"rendered":"<p class=\"sitio_noticia_volanta\" >\n<h3>La ilusi\u00f3n de educar<\/h3>\n<p class=\"sitio_noticia_copete\" >TRIBUNA CIUDADANA<\/p>\n<hr class=\"sitio_noticia_contenido\" \/>\n<p >\n<h2 class=\"umcategoria\">&nbsp;<\/p>\n<div class=\"interior_cuerpo_um\">\n<div id=\"opin-02\">\n<div class=\"story\">\n<div class=\"image\"><img decoding=\"async\" class=\"posload\" style=\"display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;\" title=\"La ilusi&oacute;n de educar\" src=\"http:\/\/www.ellitoral.com\/diarios\/2013\/10\/18\/opinion\/OPIN-02-web-images\/a_mg_fmt.jpeg\" border=\"0\" alt=\"La ilusi&oacute;n de educar\" width=\"461px\"><\/div>\n<div class=\"story\">\n<p class=\"x-foto-texto\">Educar es transmitir la pluralidad con inteligencia, estimular la creatividad en todo lo que emprendemos. Foto: MAURICIO GAR&Iacute;N<\/p>\n<\/div>\n<p class=\"x-texto-firma\">Prof. Perla Del Carmen Marelli (*)<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"story\">\n<p class=\"x-opi-txt-capitular\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Todos sabemos que la educaci&oacute;n supone interacci&oacute;n entre educador y educando. El docente tiene la posibilidad de adentrarse en el alumno, pero para hacer este proceso necesita ir con lo mejor de s&iacute; mismo, poner al servicio de la educaci&oacute;n todas sus potencialidades, disponer de su ser en forma m&aacute;s plena.<\/span><\/p>\n<p class=\"x-texto\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">El docente es capaz de aceptarse y valorar a los alumnos: permitiendo entrar en comunicaci&oacute;n con el otro. De alguna manera realiza su vida como una anticipaci&oacute;n, que se hace capacidad de espera en &eacute;l, en sus posibilidades, en su compromiso, en modos de sentir y de pensar, en creer en las potencialidades de sus alumnos.<\/span><\/p>\n<p class=\"x-texto\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">El docente tiene la posibilidad de llegar al coraz&oacute;n de sus alumnos: siente el optimismo que le permite educar, moldear, extraer lo mejor de cada uno de ellos. Esto es posible porque se da una concurrencia entre lo que somos y el gozo interior que buscamos, en el s&iacute; de cada d&iacute;a. En la relaci&oacute;n directa con los alumnos, con el entorno, consigo mismo, y con la comunidad en la que se est&aacute; inserto. De alguna manera es convertir la realidad en &ldquo;camino de posibilidades&rdquo;, abriendo puertas&#8230; Como expresa nuestra colega Patricia Redondo, &ldquo;los jardines de infantes (1) abren sus puertas todos los d&iacute;as y &eacute;ste ser&iacute;a un gesto m&aacute;s, si no pens&aacute;ramos y advirti&eacute;ramos que &eacute;stos reciben a los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as desde edades muy tempranas&rdquo; (Redondo, P. 2007). Desde el inicio, desde la cuna nos susurra Hebe Duprat &ldquo;los nuevos&rdquo;, &ldquo;los reci&eacute;n llegados&rdquo;, se asoman a diario a las voces, cuerpos, ritmos y propuestas de las instituciones y organizaciones que se dedican a la atenci&oacute;n educativa de la primera infancia.<\/span><\/p>\n<p class=\"x-texto\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Me pregunto entonces: &iquest;c&oacute;mo pensar sobre la infancia hoy? &iquest;Qu&eacute; experiencias tienen hoy los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as? &iquest;C&oacute;mo configurar nuevas miradas?<\/span><\/p>\n<p class=\"x-texto\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">&ldquo;Sin embargo no siempre el valor de la educaci&oacute;n inicial era reconocido lo suficiente. Con frecuencia los docentes deb&iacute;an promover desde su propia pr&aacute;ctica, formaci&oacute;n y convicci&oacute;n, la proyecci&oacute;n de los jardines en las comunidades. Basta recordar a Hebe San Mart&iacute;n de Duprat como pionera en la creaci&oacute;n de las escuelas infantiles en la ciudad de Buenos Aires, y en su nombre hacer extensivo como homenaje a las diferentes generaciones de educadores y docentes de la educaci&oacute;n inicial que intentaron dar cuenta apasionadamente de la relevancia enorme de la atenci&oacute;n educativa temprana e influyeron decididamente a la expansi&oacute;n del nivel a lo largo de todo el pa&iacute;s&rdquo;. (Redondo, P.).<\/span><\/p>\n<p class=\"x-texto\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Repensando la infancia hoy&#8230; &ldquo;lo social, en sus diferentes matices, atraviesa los cercos simb&oacute;licos de las instituciones y provoca diferentes resonancias en la actividad diaria de los jardines. La ca&iacute;da de los sectores medios y el empobrecimiento generalizado a partir de la crisis de 2001, provoc&oacute; un aumento en la cantidad de familias que necesitaban recibir asistencia por parte de las instituciones educativas y ello incluy&oacute; tambi&eacute;n a los jardines.<\/span><\/p>\n<p class=\"x-texto\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">&ldquo;Los jardines trabajan en muchas ocasiones frente a realidades sociales complejas, signadas por los s&iacute;ntomas actuales del malestar&rdquo; (Tizio H. 2002, Zelmanovich, P 2009) que presentan las sociedades profundamente desiguales como las latinoamericanas. Reconocer esta complejidad y problematizarla permite comprender lo que acontece.<\/span><\/p>\n<p class=\"x-texto\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Sostengo que hoy m&aacute;s que nunca, los niveles de compromiso y responsabilidad se profundizan tanto por el momento hist&oacute;rico que nos toca vivir, como por las demandas propias de la profesi&oacute;n docente, de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, y de sus familias; &eacute;stos &uacute;ltimos buscando muchas veces la contenci&oacute;n que otros espacios de la sociedad no les brindan.<\/span><\/p>\n<p class=\"x-texto\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">&ldquo;Son los problemas que tocan los l&iacute;mites, los que nos ense&ntilde;an todos los recursos de una cultura&rdquo; (Freyerabend, P.).<\/span><\/p>\n<p class=\"x-texto\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Como expresa Patricia Redondo: &ldquo;Educar consiste en una tarea de sost&eacute;n, de un tiempo de espera, de un devenir que a&uacute;n no ha llegado, educar en el presente, en el d&iacute;a a d&iacute;a, nos ubica frente a la necesidad de imaginar a los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, que aman las rondas o juegan en los parques, amasan, pintan, bailan, pelean o cantan en una temporalidad m&aacute;s larga. Imaginar qu&eacute; podr&aacute;n ser en el futuro, contornear un lenguaje de posibilidades que se traduzca en la propuesta pedag&oacute;gica es una tarea ineludible y principal. Si delante de nuestros ojos como docentes y\/o educadores imaginamos a una ni&ntilde;a como una futura astronauta, una ingeniera, una tejedora, o a un ni&ntilde;o como un pintor, un maestro, un bailar&iacute;n, un fil&oacute;sofo en fin, la lista ser&iacute;a larga-, las expectativas y la preocupaci&oacute;n por la transmisi&oacute;n en el presente se desplegar&aacute; hacia el porvenir. Si por el contrario, se simplifica a&uacute;n hoy contextualizado s&oacute;lo en la actual realidad social, este movimiento intr&iacute;nseco a todo acto pedag&oacute;gico se reduce&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p class=\"x-texto\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Destaco adem&aacute;s lo que comparte junto a nosotros Estanislao Antelo, sobre el oficio de ense&ntilde;ar: &ldquo;En t&eacute;rminos generales, podemos afirmar que el oficio de ense&ntilde;ar ha estallado (Dubet, 2006) y la consecuencia inmediata de esa desintegraci&oacute;n consiste en que el trabajo en las instituciones educativas se ha transformado en una multiplicidad de experiencias profesionales cuya unidad se nos escapa&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p class=\"x-texto\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">&ldquo;Tiene oficio quien sabe hacer algo&rdquo;; &ldquo;implica, en primer t&eacute;rmino, que el trabajo sea objetivable y que el profesional pueda decir: &eacute;sta es mi obra, &eacute;ste es el resultado de mi actividad, puedo mostrarlo y demostrarlo (&#8230;) en este caso no hablo de profesi&oacute;n, sino de oficio concebido como la capacidad de producir algo, de conocerlo y de hacerlo reconocer&rdquo; (Dubet, op, cit: 443).<\/span><\/p>\n<p class=\"x-texto\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Pienso en los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as de hoy, en los del jard&iacute;n de infantes que transito con inmensa alegr&iacute;a todos los d&iacute;as; en esa b&uacute;squeda constante, a veces trabajosa, de talentos, aprendizajes, tiempos, buscando &ldquo;posibilidades de todos&rdquo;, esperando ser desarrollados en el ambiente adecuado. Los ni&ntilde;os peque&ntilde;os son grandes artistas, nos ense&ntilde;an, nos interpelan, apelan a la fantas&iacute;a y a la imaginaci&oacute;n, dan respuestas inesperadas, proponen, participan, a veces tambi&eacute;n desde el silencio.<\/span><\/p>\n<p class=\"x-texto\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">&ldquo;El ruido de lo que somos llega a los o&iacute;dos de nuestros alumnos con tanta fuerza que les impide o&iacute;r lo que decimos&rdquo; (Emerson). &ldquo;El o&iacute;do, el ojo, la mano y el coraz&oacute;n deben ser educados a la vez&rdquo; (Suzuki).<\/span><\/p>\n<p class=\"x-texto\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">El rol docente debe estar acompa&ntilde;ado de pasi&oacute;n por la tarea y as&iacute; poder transformar en la cotidianidad del aula los contenidos educativos en situaciones ricas de aprendizaje, que posibiliten desarrollar al m&aacute;ximo las capacidades de los alumnos, integrando a la vez los diferentes lenguajes, recuperando el entusiasmo por ense&ntilde;ar y aprender. Educar es transmitir la pluralidad con inteligencia, estimular la creatividad en todo lo que emprendemos, &ldquo;aquellos que vamos haciendo la escuela&rdquo;, sentir que se es libre porque se puede preguntar y encontrar respuestas sin sentir verg&uuml;enza. Y se me viene a la memoria una &ldquo;gran maestra&rdquo; que dej&oacute; huellas imborrables en mi profesi&oacute;n y en la educaci&oacute;n inicial: Leticia Cossettini. Por donde pasaba Leticia, pasaba la vida, defensora de la creaci&oacute;n y la responsabilidad de ense&ntilde;ar y aprender con dignidad y conciencia, para ella &ldquo;el arte estaba en el vivir cotidiano&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p class=\"x-texto\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Conclusiones finales: al comenzar el trabajo, pens&eacute; en mi historia personal, cuando abrac&eacute; esta maravillosa profesi&oacute;n, primero como docente de sala y luego como directora del Jard&iacute;n de Infantes. De ah&iacute; nace el t&iacute;tulo &ldquo;La Ilusi&oacute;n de Educar&rdquo;. Y al mismo tiempo me pregunto: &iquest;qu&eacute; lugar tiene la escuela y tenemos los docentes con nuestra labor cotidiana?, &iquest;qu&eacute; huellas vamos dejando a lo largo del camino? La escuela que habitamos todos los d&iacute;as est&aacute; hecha de historias personales, dejando una marca en los otros, esos otros son los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, los padres, los maestros, la comunidad toda, que vamos haciendo la escuela que deseamos ser, con identidad propia.<\/span><\/p>\n<p class=\"x-texto\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Es por ello que estas bibliograf&iacute;as trabajadas me permiten mirar, recordar y, al mismo tiempo, reflexionar, en las nociones de conocimiento, educando y educador, categor&iacute;as claves para volver a mirar y mirarnos, resignificando situaciones concretas de la realidad, para problematizarlas y en algunos casos desnaturalizarlas.<\/span><\/p>\n<p class=\"x-texto\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Educadores que nos encontramos buscando el camino, la manera de incorporar y sostener en el interior de la escuela a todos los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as ante tantas desigualdades sociales. Por eso rescato la bibliograf&iacute;a de Patricia Redondo y de Estanislao Antelo, aportes valiosos para estos tiempos complejos. El acto de educar es un gesto pol&iacute;tico, est&aacute;n en nuestras manos las decisiones que tomamos, la educaci&oacute;n nos permite, nos ofrece un plus que las familias no pueden dar. Pensar es algo que en estos tiempos se hace dificultoso, pensar no es cualquier cosa, es un modo de aprender el mundo. Claro que corremos el riesgo de ser criticados, no aceptados, pero vale la pena intentarlo. Miro la escena, miro la vida, y siempre en mi coraz&oacute;n estar&aacute;n los nombres de todos los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que transitan el jard&iacute;n de infantes.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"story\">&nbsp;<\/div>\n<div class=\"story\">\n<p class=\"x-resaltado-txt\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><em>\u00abLa escuela que habitamos todos los d&iacute;as est&aacute; hecha de historias personales, dejando una marca en los otros, esos otros son los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, los padres, los maestros, la comunidad toda.\u00bb<\/em><\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/h2>\n<div class=\"sitio_noticia_url\">\n                            M\u00c3\u00a1s informaci\u00c3\u00b3n:<br \/>\n                            <a href=\"http:\/\/\" target=\"new_\"><\/p>\n<p>                            <\/a>\n                        <\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La ilusi\u00f3n de educar TRIBUNA CIUDADANA &nbsp; Educar es transmitir la pluralidad con inteligencia, estimular la creatividad en todo lo que emprendemos. 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