{"id":1719,"date":"2013-10-11T00:00:00","date_gmt":"2013-10-11T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/isp2-sfe.infd.edu.ar\/sitio\/mujeres-ante-la-violencia-de-genero-y-la-falta-de-justicia\/"},"modified":"2013-10-11T00:00:00","modified_gmt":"2013-10-11T00:00:00","slug":"mujeres-ante-la-violencia-de-genero-y-la-falta-de-justicia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/isp2-sfe.infd.edu.ar\/sitio\/mujeres-ante-la-violencia-de-genero-y-la-falta-de-justicia\/","title":{"rendered":"Mujeres, ante la violencia de g\u00e9nero y la falta de justicia"},"content":{"rendered":"<p class=\"sitio_noticia_volanta\" >\n<h3>Mujeres, ante la violencia de g\u00e9nero y la falta de justicia<\/h3>\n<p class=\"sitio_noticia_copete\" >\n<hr class=\"sitio_noticia_contenido\" \/>\n<p >\n<h1><span style=\"font-size: 10px;\">La dura condena por el asesinato de Wanda Taddei es una excepci&oacute;n en un sistema en el que los castigos escasean o llegan generalmente tarde<\/span><\/p>\n<div class=\"comenta\"><a class=\"imprimir\" title=\"Imprimir\">&nbsp;<\/a><a class=\"enviar\" title=\"Enviar\">&nbsp;<\/a><a class=\"aumentar\" title=\"Aumentar\">&nbsp;<\/a><a class=\"reducir\" title=\"Reducir\">&nbsp;<\/a><\/div>\n<p class=\"primero\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"toi-126\" href=\"http:\/\/www.lanacion.com.ar\/1620775-anuncian-la-linea-telefonica-144-para-atender-denuncias-por-violencia-domestica-y-de-genero\" target=\"_blank\">Las &uacute;ltimas estad&iacute;sticas hablan de 255 mujeres asesinadas en 2012,<\/a>&nbsp;mayoritariamente a manos de sus parejas o ex parejas. Seg&uacute;n datos del Observatorio de Femicidios en la Argentina, dirigido por la Asociaci&oacute;n Civil La Casa del Encuentro, en 2011 y el a&ntilde;o pasado, 703 hijos quedaron sin madres, es decir, fueron v&iacute;ctimas colaterales de la violencia de g&eacute;nero. De ese total, 460 son menores de edad y, seg&uacute;n estudios,&nbsp;<a class=\"toi-53\" href=\"http:\/\/www.lanacion.com.ar\/violencia-de-genero-t47009\" target=\"_blank\">lamentablemente la mayor&iacute;a de ellos habr&aacute; naturalizado la violencia. De adultos, muchos varones tender&aacute;n a repetirla y, muchas mujeres, a tolerarla.<\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">En 2012 hubo apenas 27 femicidios menos que en 2011, cuando se produjo el pico de muertes por esa causa y cuando desde much&iacute;simos sectores comenzaron a reclamarse acciones m&aacute;s duras contra esos asesinos y a concientizar a la sociedad sobre este mal que ha venido creciendo en forma ininterrumpida desde 2008, cuando empezaron las primeras mediciones privadas. Lamentablemente, esa toma de conciencia no se refleja en la celeridad y contundencia de los procesos judiciales en los que se tramitan casos de femicidios.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">En 34 de los femicidios ocurridos en 2012 exist&iacute;an denuncias previas y 14 de esas v&iacute;ctimas ten&iacute;an concedidas por la Justicia medidas de prohibici&oacute;n de acercamiento o de exclusi&oacute;n del hogar que, claramente, no fueron suficientes para que el ciclo de la violencia concluyera de la peor manera. No puede entonces mostrarse sorprendido un Estado que, sea a trav&eacute;s de la polic&iacute;a o de la Justicia, hab&iacute;a ya participado en estos casos y no pudo evitar el final.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Apenas si puede mostrarse como un relativo &eacute;xito del sistema la condena a 35 a&ntilde;os de prisi&oacute;n de Eduardo V&aacute;zquez, ex baterista de Callejeros, culpable de haber prendido fuego a su esposa, Wanda Taddei, hace poco m&aacute;s de tres a&ntilde;os. En una primera instancia, V&aacute;zquez -acaba de apelar el &uacute;ltimo fallo- hab&iacute;a sido condenado a 18 a&ntilde;os de c&aacute;rcel, por entender la Justicia que pesaba sobre el imputado el trauma de haber vivido la tr&aacute;gica experiencia del boliche Cromagnon, donde murieron 194 personas el 30 de diciembre de 2004.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Revisado el caso en Casaci&oacute;n, la pena se elev&oacute; al m&aacute;ximo permitido, sin atenuantes de ning&uacute;n tipo. Es realmente una excepci&oacute;n la rapidez y el monto de esa condena. Y una excepci&oacute;n motorizada fundamentalmente por los padres de Wanda Taddei, que no abandonaron ni un minuto la lucha por el esclarecimiento de la horrorosa muerte de su hija. De no ser por ese esfuerzo, tanto en tiempo como en dinero, que afront&oacute; la familia de la v&iacute;ctima, tal vez V&aacute;zquez estar&iacute;a libre dentro de poco tiempo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Hay casos de mujeres asesinadas por sus parejas que nunca llegan a juicio oral; en otros, ni siquiera se llama a indagatoria ni se ordenan las m&aacute;s urgentes medidas de prueba o se preserva el lugar del crimen. Y hasta todav&iacute;a se suele escuchar el lamentable calificativo de \u00abcr&iacute;menes pasionales\u00bb, que busca justificarlos o \u00abcomprenderlos\u00bb bajo el supuesto de que fueron cometidos por un \u00abamor desmedido y no correspondido\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Paralelamente a los casos de femicidio y entre las tantas formas de violencia de g&eacute;nero, se desconoce en nuestro pa&iacute;s el paradero de m&aacute;s de 50 mujeres desde 2005, seg&uacute;n datos de la ONG Personas Perdidas, entidad creada por Juan Carr. Los casos de Florencia Penacchi y Mar&iacute;a Cash, junto con el de Marita Ver&oacute;n, son apenas tres de una larga lista de mujeres sobre cuyo destino nada se sabe hace ya muchos a&ntilde;os y en los que el continuo batallar de los familiares de las v&iacute;ctimas ha sido decisivo para que esas ausencias no queden en el olvido.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Como ya hemos dicho desde estas columnas, hay un silencio c&oacute;mplice de parte del poder pol&iacute;tico -del que dependen las polic&iacute;as- y del judicial, que no dan a estos casos la relevancia que merecen, revictimizan a las v&iacute;ctimas y no se comprometen a hallar una soluci&oacute;n concreta y duradera.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">El estado de violencia se esparce como epidemia en escuelas, en la calle, en el debate pol&iacute;tico y hasta en contra de las instituciones de la Rep&uacute;blica. Hay una tendencia a justificar el vale todo por sobre principios tan sagrados como el de la propia vida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">En una era en la que la violencia encuentra nuevos canales de penetraci&oacute;n y permanencia, como Internet, donde por ejemplo aparecen blogs que instan al acoso en el transporte p&uacute;blico, se necesitan un cambio cultural profundo, reglas de juego claras y una Justicia r&aacute;pida y contundente, cuyas decisiones lleven algo de paz a las v&iacute;ctimas y sus familiares, y se conviertan en ejemplos disuasorios.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Que un caso como el de Wanda Taddei haya conseguido una resoluci&oacute;n judicial categ&oacute;rica en poco m&aacute;s de tres a&ntilde;os y medio es una bocanada de aire fresco, pero no alcanza. No todos los padres tienen la fortaleza de los Taddei, ni de los Cash, ni sobreviven al dolor a pesar de todas las injusticias, como ha hecho Susana Trimarco, madre de Marita Ver&oacute;n, desaparecida en 2002.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Tiene que haber una justicia y una sociedad dispuestas a avanzar r&aacute;pido y ejemplificadoramente. Y legisladores y gobernantes decididos a trabajar por leyes justas y por el fin de la impunidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Diez a&ntilde;os es lo que tarda en promedio una mujer para reconocer y denunciar la violencia de g&eacute;nero que padece. Muchas otras nunca logran hacerlo. La terminan tolerando y naturalizando a tal punto de justificarla y sentirse culpables. Por ello, cuando una v&iacute;ctima toma conciencia y se anima a denunciar la violencia que padece, el Estado no puede fallar. Si no est&aacute; a la altura de las circunstancias, si no les garantiza seguridad y justicia, seguramente no habr&aacute; una segunda oportunidad y estaremos hablando de un femicidio m&aacute;s. Ello siempre que sea registrado por el Observatorio de La Casa del Encuentro. De lo contrario, ni siquiera ser&aacute; considerado pues no existen hoy estad&iacute;sticas oficiales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">La violencia de g&eacute;nero, como otros tantos tipos de violencia, es un problema que nos ata&ntilde;e a todos como sociedad. Y, como adultos especialmente, debemos dar el ejemplo para que el verdadero respeto por el otro comience, se internalice y se defienda desde la misma infancia.<\/span><\/p>\n<\/h1>\n<div class=\"sitio_noticia_url\">\n                            M\u00c3\u00a1s informaci\u00c3\u00b3n:<br \/>\n                            <a href=\"http:\/\/\" target=\"new_\"><\/p>\n<p>                            <\/a>\n                        <\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mujeres, ante la violencia de g\u00e9nero y la falta de justicia La dura condena por el asesinato de Wanda Taddei es una excepci&oacute;n en un sistema en el que los castigos escasean o llegan generalmente tarde &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Las &uacute;ltimas estad&iacute;sticas hablan de 255 mujeres asesinadas en 2012,&nbsp;mayoritariamente a manos de sus parejas o ex parejas. &#8230; <a title=\"Mujeres, ante la violencia de g\u00e9nero y la falta de justicia\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/isp2-sfe.infd.edu.ar\/sitio\/mujeres-ante-la-violencia-de-genero-y-la-falta-de-justicia\/\" aria-label=\"More on Mujeres, ante la violencia de g\u00e9nero y la falta de justicia\">[+]<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3998,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[7,6],"tags":[],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/isp2-sfe.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1719"}],"collection":[{"href":"https:\/\/isp2-sfe.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/isp2-sfe.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/isp2-sfe.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3998"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/isp2-sfe.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1719"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/isp2-sfe.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1719\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/isp2-sfe.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1719"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/isp2-sfe.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1719"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/isp2-sfe.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1719"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}