{"id":1523,"date":"2012-11-10T00:00:00","date_gmt":"2012-11-10T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/isp2-sfe.infd.edu.ar\/sitio\/me-cache-en-die-o-sobre-la-vulgaridad-permitida\/"},"modified":"2012-11-10T00:00:00","modified_gmt":"2012-11-10T00:00:00","slug":"me-cache-en-die-o-sobre-la-vulgaridad-permitida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/isp2-sfe.infd.edu.ar\/sitio\/me-cache-en-die-o-sobre-la-vulgaridad-permitida\/","title":{"rendered":"\u00abMe cache en di\u00e9\u00bb o sobre la \u00abvulgaridad permitida\u00bb"},"content":{"rendered":"<p class=\"sitio_noticia_volanta\" >\n<h3>\u00abMe cache en di\u00e9\u00bb o sobre la \u00abvulgaridad permitida\u00bb<\/h3>\n<p class=\"sitio_noticia_copete\" >Por Estanislao Antelo \/ Una mirada sobre el filme que analiza la educaci\u00f3n y se estren\u00f3 hace poco tiempo en la Argentina<\/p>\n<hr class=\"sitio_noticia_contenido\" \/>\n<p >\n<div class=\"horaVolanta\"><em>S&aacute;bado, 20 de octubre de 201201:00<\/em><\/p>\n<h1><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" title=\"\" src=\"http:\/\/www.lacapital.com.ar\/export\/sites\/core\/imagenes\/2012\/10\/19\/3edu.jpg_141358524.jpg\" border=\"0\" alt=\"\" width=\"621\" height=\"465\"><\/h1>\n<div class=\"multimediaNota\">\n<div class=\"imagen\">\n<p class=\"pieImagen\">Dibujo: Chachi Verona.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"notaA\">\n<div class=\"almargen\">\n<div class=\"autor\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/www.lacapital.com.ar\/system\/modules\/com.tfsla.diario.core\/resources\/images\/fulanodetal.jpg\" border=\"0\" width=\"48\" height=\"48\"><em>Por Estanislao Antelo, Pedagogo (*)<br \/><\/em><\/div>\n<\/div>\n<p>No debe existir en ninguna otra parte del universo un terreno tan generoso como el educativo. Hospitalario, amable, abierto las 24 horas, el planeta comeniano no vacila en recibir visitantes provenientes de mundos tan distintos como resultan ser los de la religi&oacute;n, el deporte, la meditaci&oacute;n, la filosof&iacute;a, el periodismo, el entretenimiento, el psicoan&aacute;lisis y la autoayuda. Todos estamos autorizados a hablar de educaci&oacute;n, as&iacute; como de pol&iacute;tica, amor o f&uacute;tbol.<\/p>\n<p>Por otra parte, no deja de ser curioso constatar el modo en que muchos de los m&aacute;s perspicaces ejemplares del pensamiento occidental tambi&eacute;n han cedido a la tentaci&oacute;n de poner a circular sus teor&iacute;as pedag&oacute;gicas. Por ejemplo &mdash;para nuestra dicha&mdash; Kant, Rousseau, Durkheim y Freud. Vaya a saber uno de d&oacute;nde proviene esa necesidad de querer ser un poco pedagogos cuando la vida se angosta.<\/p>\n<p>Como es sabido, todo indica que para hablar de educaci&oacute;n no se precisa demasiada erudici&oacute;n. Basta un tono de voz, una afectaci&oacute;n, un aire de importancia o el recuerdo de alg&uacute;n valor perdido. La operatoria es f&aacute;cil de identificar: quien se dispone a parlotear sobre educaci&oacute;n comienza describiendo un mundo en crisis, unas instituciones perimidas, una autoridad err&aacute;tica, unos padres ausentes, una decadencia m&uacute;ltiple, una tragedia inminente y un tratamiento urgente.<\/p>\n<p>Ese parece ser el caso del interminable video denominado \u00ab<a href=\"http:\/\/youtu.be\/-1Y9OqSJKCc\" target=\"_blank\"><strong>La educaci&oacute;n prohibida<\/strong><\/a>\u00bb (\u00abestreno mundial\u00bb, como as&iacute; se anuncia), cuyo t&iacute;tulo no deja de resultarme herm&eacute;tico o balad&iacute;, o ambas cosas a las vez, aunque no estoy seguro.<\/p>\n<p><strong>Hip&oacute;tesis.<\/strong>&nbsp;&iquest;Qu&eacute; sucede ah&iacute;? Mi hip&oacute;tesis fundamental es que se trata de un cat&aacute;logo de lugares comunes dise&ntilde;ado por un conjunto de ped&oacute;logos ignorantes y oportunistas. En s&iacute;ntesis, lo que habremos de ver, en el que sin duda es el bodrio m&aacute;s importante que me ha tocado ver en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, es inaudito. No porque est&eacute; mal &mdash;podr&iacute;a estar peor&mdash; , sino porque es una catarata de banalidades de dimensiones considerables.<\/p>\n<p>Para ir directo al asunto, paso a resumir lo que all&iacute; se cocina:<\/p>\n<p>a- Lo primero que uno encuentra es un tipo de facinerosa fascinaci&oacute;n por los ni&ntilde;os. El llamado documental repite la palabra ni&ntilde;o doscientas mil veces. Los ni&ntilde;os son buenos, rebeldes, genios, creativos, curiosos, observadores, preguntones y capaces de absorber por s&iacute; mismos la totalidad de lo existente. Todos son so&ntilde;adores, pichones de Mozart, v&iacute;ctimas de los profesores que deber&iacute;an hacer cosquillas antes que ense&ntilde;ar cosas; habr&iacute;a que revolcarse antes que dar clase, dice uno de los sabios ped&oacute;logos.<\/p>\n<p>b- Los adultos son de entrada unos amargos, malos e innecesarios, pero los adultos m&aacute;s malos y m&aacute;s innecesarios son los maestros. &iquest;Por qu&eacute;? B&aacute;sicamente, porque son tradicionales, aburridos y aman la repetici&oacute;n. No saben ni motivar, ni interesar, ni despertar y adem&aacute;s meten miedo y frustran, frustran todo los adultos&#8230;A lo sumo, un maestro es un facilitador, un se&ntilde;or que te permite expresar lo que hay en ti, un intermediario, un gu&iacute;a, un acompa&ntilde;ante. Nunca es el protagonista. M&aacute;s a&uacute;n, debe renunciar a la intenci&oacute;n de ense&ntilde;ar y seguir sus propios instintos.<\/p>\n<p>c- Esa renuncia se justifica en tanto el ni&ntilde;o se construye a s&iacute; mismo y no precisa un maestro externo: tiene un maestro interior que lo impulsa. No precisa intervenciones ajenas. Se autorrealiza. En el mejor de los casos, el ni&ntilde;o es un arrollado que tiene necesidades que hay que desarrollar.<\/p>\n<p>d- Todo este dislate que, resumo, se justifica haciendo referencia a \u00abestudios\u00bb, estudios de todo tipo. Los estudios de todo tipo combinan la neurociencia con el release y el arroz con leche. Un se&ntilde;or cient&iacute;fico dice en un momento que despu&eacute;s de cuatro a&ntilde;os los conocimientos se desactualizan (juro que no estoy inventando). Otro se&ntilde;or cient&iacute;fico dice que lo que m&aacute;s le gusta al cerebro humano es conocer, y otro sabio comparte con nosotros un descubrimiento in&eacute;dito: jugando se aprende. Ah, adem&aacute;s deambulan por el documental neuropedagogos, logos&oacute;fogos.<\/p>\n<p>e- El vocabulario de los ped&oacute;logos incluye los t&eacute;rminos potencialidad, creatividad, motivaci&oacute;n, disfrute, juego, diversidad, autoconocimiento, participaci&oacute;n, cambio, sentarse en ronda, amor y caramelos Stani.<\/p>\n<p>f- Para los cient&iacute;ficos emocionados que aparecen en el estreno mundial la escuela es una porquer&iacute;a. Afirman que no les hace para nada bien a los ni&ntilde;os. No, no, no. Les hace mal. La escuela los acalla. Lo que sucede es que les exigimos mucho y los ni&ntilde;os se estresan en lugar de disfrutar del aprendizaje. Adem&aacute;s, la escuela es conductista y su director es Lucifer. Un ni&ntilde;&oacute;logo dice que hay que desescolarizar la escuela. Otro, dice que el amor est&aacute; en la c&eacute;lula.<\/p>\n<p>g- Al fin aparece la disyuntiva: &iquest;aprender conocimientos o desarrollar capacidades humanas? La respuesta es el desarrollo. La consigna es desarrolle, desarrolle. Lo que gobierna la acci&oacute;n es la emoci&oacute;n. Nada de andar por ah&iacute; transmitiendo conocimientos. No somos seres racionales. Al final, aparece un joven que llora, aunque no se sabe bien por qu&eacute; llora. Parece que llora porque la educaci&oacute;n no cambia. Alguien dice que lo mejor es dedicar su vida al aprendizaje. &iquest;A qu&eacute; se dedica Ud.? Al aprendizaje. Por suerte, al final, Gast&oacute;n Pauls pide que lo ayudemos.<\/p>\n<p><strong>Fiasco interminable.<\/strong>&nbsp;A&uacute;n extenuado por el eterno documentalito intent&eacute; leer unas pocas cr&iacute;ticas. Algunos dicen que es un ataque a la escuela p&uacute;blica y que es un entretenimiento para chicos ricos. Otros afirman que el documental no usa lo suficiente las palabras \u00abneoliberal\u00bb y \u00abcontexto\u00bb, y que no aparecen los ni&ntilde;os pobres. Varios m&aacute;s recuerdan las limitaciones del espontane&iacute;smo pedag&oacute;gico. Al fin, ciertos cr&iacute;ticos inspeccionan los negocios suculentos de los entrevistados. Hay de todo en la vi&ntilde;a de Comenio. Mi punto de vista es el siguiente: adem&aacute;s de confundir ol&iacute;mpicamente educaci&oacute;n y escuela, el documental es un fiasco interminable.<\/p>\n<p>Por &uacute;ltimo, los m&aacute;s j&oacute;venes se preguntar&aacute;n por qu&eacute; este breve texto se llama \u00abMe cache en di&eacute;\u00bb. Si no lo saben, j&oacute;danse. La respuesta debe estar en alguno de sus propios maestros interiores. O preg&uacute;ntele al profesor Pauls.<\/p>\n<p><strong>(*) Del blog del autor \u00abPadre del aula, Sarmiento mortal\u00bb www.estanislaoantelo.com.ar Antelo es m&aacute;ster en educaci&oacute;n (Uner) y doctor en Humanidades y Artes (UNR).<\/strong><\/p>\n<div><strong><br \/><\/strong><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"sitio_noticia_url\">\n                            M\u00c3\u00a1s informaci\u00c3\u00b3n:<br \/>\n                            <a href=\"http:\/\/\" target=\"new_\"><\/p>\n<p>                            <\/a>\n                        <\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abMe cache en di\u00e9\u00bb o sobre la \u00abvulgaridad permitida\u00bb Por Estanislao Antelo \/ Una mirada sobre el filme que analiza la educaci\u00f3n y se estren\u00f3 hace poco tiempo en la Argentina S&aacute;bado, 20 de octubre de 201201:00 Dibujo: Chachi Verona. Por Estanislao Antelo, Pedagogo (*) No debe existir en ninguna otra parte del universo un &#8230; <a title=\"\u00abMe cache en di\u00e9\u00bb o sobre la \u00abvulgaridad permitida\u00bb\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/isp2-sfe.infd.edu.ar\/sitio\/me-cache-en-die-o-sobre-la-vulgaridad-permitida\/\" aria-label=\"More on \u00abMe cache en di\u00e9\u00bb o sobre la \u00abvulgaridad permitida\u00bb\">[+]<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3998,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[7,6],"tags":[],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/isp2-sfe.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1523"}],"collection":[{"href":"https:\/\/isp2-sfe.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/isp2-sfe.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/isp2-sfe.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3998"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/isp2-sfe.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1523"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/isp2-sfe.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1523\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/isp2-sfe.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1523"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/isp2-sfe.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1523"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/isp2-sfe.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1523"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}