{"id":1466,"date":"2012-08-30T00:00:00","date_gmt":"2012-08-30T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/isp2-sfe.infd.edu.ar\/sitio\/critica-de-la-educacion-prohibida\/"},"modified":"2012-08-30T00:00:00","modified_gmt":"2012-08-30T00:00:00","slug":"critica-de-la-educacion-prohibida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/isp2-sfe.infd.edu.ar\/sitio\/critica-de-la-educacion-prohibida\/","title":{"rendered":"Cr\u00edtica de \u00abLa Educaci\u00f3n Prohibida\u00bb"},"content":{"rendered":"<p class=\"sitio_noticia_volanta\" >\n<h3>Cr\u00edtica de \u00abLa Educaci\u00f3n Prohibida\u00bb<\/h3>\n<p class=\"sitio_noticia_copete\" >por Susana Di Pietro<\/p>\n<hr class=\"sitio_noticia_contenido\" \/>\n<p >\n<div class=\"itemHeader\"><span class=\"itemDateCreated\">Martes 28 de Agosto de 2012 20:48<\/span><\/p>\n<h2 class=\"itemTitle\"><span class=\"itemAuthor\">por&nbsp;&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.ctera.org.ar\/index.php?option=com_k2&amp;view=itemlist&amp;task=user&amp;id=63:ctera\">CTERA<\/a><\/span><a class=\"modal\" title=\"Click para vista previa\" href=\"http:\/\/www.ctera.org.ar\/media\/k2\/items\/cache\/b9def02b6d20f4f0adb6e889f99af491_XL.jpg\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.ctera.org.ar\/media\/k2\/items\/cache\/b9def02b6d20f4f0adb6e889f99af491_L.jpg\" border=\"0\" alt=\"CR&Iacute;TICA DE &ldquo;LA EDUCACI&Oacute;N PROHIBIDA&rdquo;, POR SUSANA DI PIETRO. \"><\/a><\/h2>\n<div class=\"itemBody\">\n<div class=\"itemIntroText\">\n<p>Interesante nota de opini&oacute;n de Susana Di Pietro acerca de la pel&iacute;cula \u00abLa Educaci&oacute;n Prohibida\u00bb<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"itemFullText\">\n<p>En su aparente simpleza, la pel&iacute;cula dirigida por Gabriel Coin ofrece una gran complejidad si se pretende formular un an&aacute;lisis cr&iacute;tico sobre su contenido.&nbsp;<br \/>En alg&uacute;n sentido, &ldquo;La educaci&oacute;n prohibida&rdquo; funciona como una trampa: se nos ofrece un alimento tentador, pero si vamos directamente hacia &eacute;l para consumirlo, sin reparar con cuidado en el contexto, podemos quedar atrapados. En otras palabras, el argumento de la pel&iacute;cula se estructura a partir de una serie de planteos sumamente atractivos y simples sobre los modos de aprender y los paradigmas pedag&oacute;gicos, que en s&iacute; mismos pueden ser disparadores de un rico debate. El problema es cuando ese conjunto de ideas termina comprometido en un posicionamiento pol&iacute;tico con aristas cuestionables.&nbsp;<br \/>Por ello, resulta preciso hacer un esfuerzo por distinguir esos dos planos. Por un lado, la cr&iacute;tica a las formas de organizar las escuelas y a los criterios que rigen la ense&ntilde;anza, que &ndash;coincidimos- deber&iacute;an ser objeto de permanente revisi&oacute;n. Por el otro, las implicancias pol&iacute;ticas del contenido del documental en su conjunto que, por momentos, se traduce en un se&ntilde;alamiento al modelo de educaci&oacute;n p&uacute;blica, gratuita y obligatoria como responsable de los problemas existentes.<\/p>\n<p>El todo y las partes<br \/>Como dec&iacute;amos, &ldquo;La educaci&oacute;n prohibida&rdquo; formula algunas afirmaciones que, si bien pueden pecar de una excesiva generalizaci&oacute;n, merecen ser tenidas en cuenta:&nbsp;&#8211;<span> <\/span>El curriculum escolar presenta el conocimiento de manera fragmentada, &nbsp;privilegia la transmisi&oacute;n de la informaci&oacute;n sobre el desarrollo de la creatividad.-<span> <\/span>Se tiene poco en cuenta el inter&eacute;s de los alumnos, por lo tanto la escuela suele generar tedio y aburrimiento en ni&ntilde;os y adolescentes.-<span> <\/span>La curr&iacute;cula privilegia contenidos formales, racionales y abstractos, que adem&aacute;s suelen encontrarse desactualizados.-<span> <\/span>La metodolog&iacute;a utilizada de modo predominante por los docentes es el dictado de clases frente al pizarr&oacute;n.&nbsp;&#8211;<span> <\/span>La ense&ntilde;anza se plantea de manera muy directiva, con poco espacio para la autonom&iacute;a, la voluntad y la expresi&oacute;n personal.-<span> <\/span>El sistema de calificaci&oacute;n tiene en cuenta los aspectos observables y medibles del desempe&ntilde;o de los alumnos, pero desconsidera muchas otras capacidades. Asimismo, no se valora el papel del error en la construcci&oacute;n del aprendizaje.-<span> <\/span>El sistema educativo privilegia los resultados sobre el propio proceso de aprendizaje.-<span> <\/span>La disciplina escolar resulta un acto de imposici&oacute;n de poder que tiende a generar miedo y no a construir las reglas colectivamente y a regular el comportamiento en base al respeto por el otro.&nbsp;&#8211;<span> <\/span>Faltan espacios de reflexi&oacute;n y trabajo colectivo entre los docentes.-<span> <\/span>La gradualidad plantea la organizaci&oacute;n de grupos de aprendizaje en funci&oacute;n de la edad como &uacute;nico criterio.&nbsp;&#8211;<span> <\/span>La perspectiva homogeneizante de la escuela obtura el respeto a las diferencias.&nbsp;<br \/>Nadie que pretenda sostener un posicionamiento cr&iacute;tico sobre la educaci&oacute;n (sea docente, madre\/ padre o estudioso del tema) deber&iacute;a incurrir en una defensa conservadora de la escuela tal como es: efectivamente, la propuesta escolar tiene que ser revisada en muchos aspectos. Aspiramos a una escuela mejor y creemos tambi&eacute;n en la necesidad de cambiar las pr&aacute;cticas de ense&ntilde;anza, las metodolog&iacute;as y las propuestas curriculares. Pero esto no implica adoptar el enfoque global en el que los planteos enunciados se encuentran insertos.<\/p>\n<p>La escuela como m&aacute;quina de opresi&oacute;n<br \/>Como reza en su ep&iacute;grafe inicial, La educaci&oacute;n prohibida est&aacute; dedicada &ldquo;a todos los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que quieren crecer en libertad&rdquo;. A lo largo de sus dos horas y media de duraci&oacute;n, se termina confirmando que es &eacute;ste el valor que se coloca en lo m&aacute;s alto de la jerarqu&iacute;a de principios que deben regir la esfera educativa.&nbsp;<br \/>Es sabido que los discursos se construyen a partir de lo que se dice, pero tambi&eacute;n a trav&eacute;s de lo que se calla. El reclamo de que el sistema escolar forme sujetos libres no se acompa&ntilde;a, en la pel&iacute;cula, de un reclamo semejante para que logre tambi&eacute;n ser m&aacute;s igualitario y justo. Semejante omisi&oacute;n, como dec&iacute;amos, no es inocente ni casual.<br \/>Ahora bien, &iquest;c&oacute;mo fundamenta la pel&iacute;cula su preocupaci&oacute;n por la libertad? La respuesta es que parte de una caracterizaci&oacute;n de la educaci&oacute;n como un sistema de adiestramiento y sujeci&oacute;n. Las escuelas son &aacute;mbitos en los cuales los ni&ntilde;os y j&oacute;venes no pueden expresarse, son condicionados a pensar de una manera determinada, a responder pasivamente a est&iacute;mulos y a producir resultados predefinidos.&nbsp;De hecho, la pel&iacute;cula comienza con la alegor&iacute;a de la caverna: de una manera lineal los estudiantes son comparados con prisioneros y la escuela con un lugar de encierro. Dentro de la escuela\/caverna se manipulan figuras que proyectan sobre las paredes oscuras sombras, que los alumnos\/prisioneros terminan confundiendo con la realidad. En suma, los contenidos escolares presuponen un &ldquo;gran enga&ntilde;o&rdquo; y &uacute;nicamente quienes escapan de la prisi&oacute;n pueden acceder al conocimiento de lo real.<br \/>De manera ambiciosa, el director se posiciona como aquel que pudo huir de la cueva, vio la realidad y tiene que abocarse ahora denunciar ante los dem&aacute;s el enga&ntilde;o del que est&aacute;n siendo v&iacute;ctimas. Es decir, el documental se instala as&iacute; como una herramienta de desmitificaci&oacute;n de la realidad educativa.<br \/>Si los alumnos son considerados como sujetos de enga&ntilde;o, manipulaci&oacute;n y adoctrinamiento, los docentes no salen mejor parados. T&eacute;ngase en cuenta que, adem&aacute;s de la opini&oacute;n de entrevistados y la inclusi&oacute;n de atractivas animaciones, el documental emplea en varias oportunidades el recurso de la presentaci&oacute;n de ficciones sobre diversas situaciones escolares. En cada una de estas representaciones, los docentes son presentados de manera maniquea y simplista.&nbsp;<br \/>Por un lado, se los muestra casi caricaturescamente como figuras autoritarias, que imponen a los gritos su saber, sin brindar argumentos ni explicaciones, y pretenden de los alumnos solamente silencio y docilidad. Por otro lado, los docentes son concebidos como meros ejecutores de decisiones tomadas por las autoridades y representan pasivamente el papel que otros han dise&ntilde;ado para ellos en este contexto opresivo. As&iacute;, el docente s&oacute;lo puede ser v&iacute;ctima o victimario de un modelo autoritario y verticalista que opera como una m&aacute;quina perfecta de sumisi&oacute;n. La idea de los maestros como sujetos activos, capaces de organizarse colectivamente y construir un posicionamiento como trabajadores e intelectuales de la educaci&oacute;n no aparece. De hecho, a lo largo de la pel&iacute;cula no se encuentran testimonios de educadores que trabajan en escuelas p&uacute;blicas ni de aquellos que asumen compromisos sindicales o pol&iacute;ticos. En el documental que analizamos, el maestro es hablado por otros: no tiene voz propia ni se le otorga la palabra (a menos que se trate de los educadores de instituciones que desarrollan pedagog&iacute;as alternativas, cuya opini&oacute;n se despliega a lo largo de todo el film).&nbsp;<br \/>Volviendo a una de las cr&iacute;ticas centrales que formula esta pel&iacute;cula, no se puede dejar de reconocer el componente autoritario que ha signado y aun signa muchas veces las relaciones al interior del &aacute;mbito escolar. Ya en los a&ntilde;os &rsquo;70 &nbsp;la sociolog&iacute;a cr&iacute;tica denunciaba la manera en que ciertas caracter&iacute;sticas de la escolaridad (como los v&iacute;nculos que se dan en su interior) tienden a reproducir las relaciones sociales de poder y desigualdad. Por ello, creemos que cuestionar las pr&aacute;cticas autoritarias y los &nbsp;modelos verticalistas sigue siendo una tarea necesaria y que es preciso luchar para que la escuela contribuya a la formaci&oacute;n de subjetividades cr&iacute;ticas.&nbsp;<br \/>Pero hoy no es posible desatender las ense&ntilde;anzas del pensamiento post-reproductivista, que subray&oacute; la necesidad de tener en cuenta el papel de las mediaciones a la hora de indagar las relaciones entre estructura social y educaci&oacute;n. &ldquo;La educaci&oacute;n prohibida&rdquo; no incorpora esa sutileza en el an&aacute;lisis ya que olvida que los &aacute;mbitos educativos son, como cualquier otro espacio social, lugares de lucha, contradicci&oacute;n y resistencias. Alumnos y docentes se encuentran all&iacute; desde sus respectivas biograf&iacute;as, condiciones materiales, experiencias de vida y culturas de clase. Ni maestros ni estudiantes son sujetos pasivos determinados a actuar mec&aacute;nicamente como opresores y sometidos.&nbsp;<br \/>Las cr&iacute;ticas a los resabios autoritarios y verticalistas de las relaciones educativas requieren tener en cuenta la complejidad de la realidad de las aulas. En nuestra opini&oacute;n, la pel&iacute;cula parte de una pintura tan simplista que s&oacute;lo puede ser producto de un serio desconocimiento de lo que sucede hoy en la mayor&iacute;a de las escuelas. Al respecto, uno de los grandes desaf&iacute;os de los docentes en la actualidad es c&oacute;mo construir autoridad democr&aacute;ticamente, ya que &ndash;como cualquiera que recorra cotidianamente nuestras aulas podr&aacute; confirmar- lo que reina en ellas no parece ser, afortunadamente, la paz de los cementerios.<\/p>\n<p>La necesidad de situar el an&aacute;lisis<br \/>Otro de los flancos d&eacute;biles del documental es la descontextualizaci&oacute;n y la falta de rigor en la fundamentaci&oacute;n de algunas de las ideas sostenidas.<br \/>En relaci&oacute;n con el primer aspecto, cabe se&ntilde;alar que el relato de la pel&iacute;cula se va construyendo a partir de entrevistas a educadores o especialistas en educaci&oacute;n de varios pa&iacute;ses (Chile, Ecuador, Uruguay, Argentina, Colombia, Espa&ntilde;a, entre otros). Los escasos datos presentados permiten inferir que la fuente principal de la que abreva el documental son instituciones u organizaciones del &aacute;mbito privado que impulsan el desarrollo de pedagog&iacute;as alternativas (escuela nueva, escuela Waldorf, escuela libre, holismo, logosof&iacute;a, etc.).&nbsp;<br \/>La descontextualizaci&oacute;n del discurso se manifiesta, entonces, en la falta de localizaci&oacute;n y definici&oacute;n de los planteos. A menos que se demuestre que existen continuidades supranacionales a lo largo de todos los sistemas escolares mencionados, no parecer&iacute;a posible hablar en abstracto y de manera gen&eacute;rica del funcionamiento de las escuelas, de los modelos pedag&oacute;gicos predominantes y de las caracter&iacute;sticas de la estructura curricular en todos esos pa&iacute;ses. Los planteos del documental ganar&iacute;an solidez si se tuviera en cuenta la especificidad de cada realidad nacional. Aun m&aacute;s, tambi&eacute;n es discutible afirmar que los &ldquo;males&rdquo; de los que adolece la educaci&oacute;n primaria son los mismos que aquejan a la escuela secundaria o la universidad. Pero en la pel&iacute;cula &ldquo;la educaci&oacute;n&rdquo; es una sola y admite el mismo tipo de reflexiones, cualquiera sea el nivel del que se trate y el pa&iacute;s del que se hable.&nbsp;<br \/>En relaci&oacute;n con el segundo aspecto, la endeblez de los datos en los que se fundan ciertos argumentos por momentos es demasiado evidente: en un fragmento de la pel&iacute;cula se dice por ejemplo que &ldquo;estudios indican que el 98% de los ni&ntilde;os son genios a los 5 a&ntilde;os, tienen la mente abierta, pero 15 a&ntilde;os m&aacute;s tarde solo un 10% tiene esas caracter&iacute;sticas&rdquo;. &iquest;No ser&iacute;a justo m&iacute;nimamente mencionar cu&aacute;les son esas investigaciones que terminaron culpando a las escuelas de convertir a nuestros peque&ntilde;os genios en j&oacute;venes con la mente arruinada por el adoctrinamiento?<\/p>\n<p>El Estado como culpable: &iquest;un retorno al discurso neoliberal con nuevos ropajes?<br \/>Pese a que la pel&iacute;cula dice no aspirar a dar una respuesta cerrada y fija sobre los modelos educativos deseables, en la selecci&oacute;n de los referentes entrevistados y en la reconstrucci&oacute;n hist&oacute;rica de la educaci&oacute;n que se formula no se presentan opiniones diversas o paradigmas en disputa: es una sola voz la que se escucha (raz&oacute;n por la cual el documental termina causando tedio, pese a su muy buena calidad de realizaci&oacute;n). Esa voz insiste en encontrar un &uacute;nico responsable del lamentable estado de cosas denunciado: el Estado y, m&aacute;s precisamente, el modelo de educaci&oacute;n p&uacute;blica, gratuita y obligatoria.&nbsp;Es preciso aclarar que lo cuestionable no es que se analice cr&iacute;ticamente el papel del Estado, sino que se lo identifique per se y globalmente como culpable de todos los males de la educaci&oacute;n. Simult&aacute;neamente, la pel&iacute;cula no pone en cuesti&oacute;n el papel del sector privado, de las ONGs, de las Iglesias; actores a los cuales excluye totalmente del an&aacute;lisis. Considera monol&iacute;ticamente al &ldquo;Estado&rdquo;, en abstracto, sin diferenciar los distintos modelos de Estado existentes a lo largo de la historia del capitalismo -para circunscribir la discusi&oacute;n- y en las distintas realidades nacionales. Para el documental parecer&iacute;a que el Estado de Bienestar y el neoliberal son lo mismo, y que tampoco hay diferencias entre la pol&iacute;tica educativa que pueda desarrollar un Estado que se desentienda de sus funciones y aquel que recupera su responsabilidad en el cumplimiento de los derechos de los ciudadanos (a la educaci&oacute;n, a la salud, al trabajo, a la vivienda, etc.).&nbsp;<br \/>En &eacute;pocas como &eacute;sta, en la que gran parte de los gobiernos de Latinoam&eacute;rica est&aacute; intentando &ndash;aun con obst&aacute;culos y contradicciones- reconstruir el Estado arrasado por las pol&iacute;ticas de los &rsquo;90 y ponerlo al servicio de intereses populares, este retorno a las premisas del pensamiento liberal (y neoliberal), que alerta contra los riesgos totalitarios del Estado, resulta al menos curioso.<\/p>\n<p>La limitaci&oacute;n del potencial cr&iacute;tico&nbsp;<br \/>Al develar la &ldquo;inocencia&rdquo; de las escuelas, analizando los valores que estimula (competencia, individualismo, autoritarismo), el tipo de las relaciones que genera, los contenidos que transmite, el perfil de estudiante que tiende a formar, etc., las teor&iacute;as cr&iacute;ticas se basaban en una premisa muy b&aacute;sica: los sistemas educativos no tienen una existencia aut&oacute;noma sino que se encuentran condicionados por las caracter&iacute;sticas de la sociedad, la cultura y la econom&iacute;a. En l&iacute;nea con el abandono de posturas unidireccionales, el refinamiento de estos an&aacute;lisis llev&oacute;, con el tiempo, a sostener que las escuelas no s&oacute;lo son espacios donde se reproducen las caracter&iacute;sticas de las formaciones sociales, sino que tambi&eacute;n son espacios donde se produce lo nuevo.&nbsp;<br \/>En el documental las analog&iacute;as que se establecen entre las escuelas, por un lado, y las prisiones y f&aacute;bricas, por el otro, no apuntan a cuestionar un sistema social injusto y deshumanizante, sino a la necesidad de desarticular la autoridad del Estado (y la educaci&oacute;n estatal y obligatoria), para dar impulso as&iacute; a las iniciativas privadas capaces de desarrollar modelos de ense&ntilde;anza y de organizaci&oacute;n escolar alternativos. Es decir, no hay referencias claras a las relaciones econ&oacute;micas y sociales que expliquen, aun de manera indirecta y mediatizada, los procesos educativos. Parecer&iacute;a ser que en el mejor de los mundos posibles surgi&oacute; un Estado con pretensiones totalitarias, responsable de haber creado un sistema escolar que, en &nbsp;lugar de brindar educaci&oacute;n, termin&oacute; sometiendo, adoctrinando y aplacando la natural creatividad de los individuos.&nbsp;<br \/>En suma, el potencial cr&iacute;tico del documental se debilita porque sus cuestionamientos se limitan a discutir el modelo pedag&oacute;gico, sin abarcar las relaciones econ&oacute;micas y sociales m&aacute;s amplias en el marco de las cuales la escuela tiene lugar.<\/p>\n<p>&iquest;Educaci&oacute;n prohibida o educaci&oacute;n negada?&nbsp;<br \/>Una de las m&aacute;s relevantes situaciones de ficci&oacute;n que incluye la pel&iacute;cula presenta a un par de alumnos de 5to a&ntilde;o de una escuela secundaria (presumiblemente privada), junto a un profesor. A estos adolescentes se les encomienda redactar un discurso para el acto de egreso y deciden hacer un balance de la educaci&oacute;n que han recibido. Escriben: &ldquo;muy poco de lo que pasa en la escuela es verdaderamente importante. Nos ense&ntilde;an a estar lejos unos de otros y a competir. Padres y maestros no nos escuchan. Por todo eso decimos &iexcl;basta!: la educaci&oacute;n est&aacute; prohibida&rdquo;.<br \/>De acuerdo con este punto de vista, la educaci&oacute;n est&aacute; &ldquo;prohibida&rdquo; para aquellos ni&ntilde;os y j&oacute;venes que, teniendo la escolaridad garantizada y contando con los restantes derechos y necesidades cubiertos, son educados en el marco de un paradigma pedag&oacute;gico que no da lugar a su palabra, no los coloca en el centro de la propuesta y fomenta la sumisi&oacute;n, la competencia y el individualismo. Este planteo no resulta novedoso, si se recuerda que la falta de libertad es definida en el film como el principal problema que aqueja a la educaci&oacute;n. Efectivamente de este modo las preocupaciones expresadas en el documental se vinculan, entendemos, con problem&aacute;ticas que resultan prioritarias para los sectores sociales integrados e incluidos.&nbsp;<br \/>Pero si incorpor&aacute;ramos la perspectiva de aquellos que hist&oacute;ricamente han sido excluidos del derecho a la educaci&oacute;n (y lo siguen estando), el t&iacute;tulo de la pel&iacute;cula deber&iacute;a ser revisado. En la medida en que las clases populares han tenido desiguales oportunidades de acceder, permanecer y egresar de las escuelas, atravesando al mismo tiempo experiencias significativas de aprendizaje, para amplias mayor&iacute;as la educaci&oacute;n ha sido directamente &ldquo;negada&rdquo;.&nbsp;&nbsp;Es sabido que la pregunta sobre qu&eacute; es una buena educaci&oacute;n (y cu&aacute;les son los valores que deben regirla) constituye una pregunta eminentemente pol&iacute;tica y que no tiene una respuesta sencilla. En nuestra opini&oacute;n, esa respuesta jam&aacute;s puede formularse desde la construcci&oacute;n de falsas dicotom&iacute;as. Por eso creemos que bregar por un horizonte de mayor justicia e igualdad no deber&iacute;a suponer descuidar la importancia de la creaci&oacute;n de sujetos libres. Y a la inversa. En definitiva, ni la libertad &ldquo;prohibida&rdquo; para algunos sectores ni los derechos negados para las mayor&iacute;as.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cr\u00edtica de \u00abLa Educaci\u00f3n Prohibida\u00bb por Susana Di Pietro Martes 28 de Agosto de 2012 20:48 por&nbsp;&nbsp;CTERA Interesante nota de opini&oacute;n de Susana Di Pietro acerca de la pel&iacute;cula \u00abLa Educaci&oacute;n Prohibida\u00bb En su aparente simpleza, la pel&iacute;cula dirigida por Gabriel Coin ofrece una gran complejidad si se pretende formular un an&aacute;lisis cr&iacute;tico sobre su &#8230; <a title=\"Cr\u00edtica de \u00abLa Educaci\u00f3n Prohibida\u00bb\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/isp2-sfe.infd.edu.ar\/sitio\/critica-de-la-educacion-prohibida\/\" aria-label=\"More on Cr\u00edtica de \u00abLa Educaci\u00f3n Prohibida\u00bb\">[+]<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3998,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[7,6],"tags":[],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/isp2-sfe.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1466"}],"collection":[{"href":"https:\/\/isp2-sfe.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/isp2-sfe.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/isp2-sfe.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3998"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/isp2-sfe.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1466"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/isp2-sfe.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1466\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/isp2-sfe.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1466"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/isp2-sfe.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1466"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/isp2-sfe.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1466"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}